sábado, 29 de enero de 2011

historia y croquetas de papa


croqutas de papa


1kg. de papas cocidas con cáscara
1 huevo
1 cucharada de perejil picado
2 dientes de ajos picado
2 cucharadas de queso rallado
sal, pimienta y nuez moscada


Para empanar
2 huevos
2 cucharadas de agua
harina cantidad necesaria


PREPARACION
Pelar las papas y pasarlas por el prensapuré.


Agregar, el huevo, el perejil, los ajos y el queso rallado.
Condimentar a gusto.
Revolver bien mezclando todo.


Formar las croquetas con las manos enharinadas.


Pasarlas primero por harina, luego por el huevo mezclado con el agua y luego por pan rallado.


Calentar el aceite pero sin que llegue a hervir.
Freírlas hasta que estén doradas y apoyarlas sobre papel absorbente.


Estas croquetas también se pueden cocinar al horno y quedan muy bien


Leer más en: http://www.solovegetales.com/ver-receta.php?id=2255#ixzz1CMbV9fMB

 

historia

De Sudamérica aprincipal fiesta religiosa de los incas coincidía en el calendario con el tiempo de cosecha de este fruto de la tierra. El cultivo de las diferentes clases de papa estaba tan altamente desarrollado, que los distintos tipos y sus propiedades diferían mucho de los de la planta original evolucionada naturalmente. Para estos pueblos la papa era el principal sustento disponible. En el Perú las papas se cultivaban hasta una altitud de 4000 metros, mientras que en las regiones más favorables, no afectadas por las heladas, se podía cultivar también maíz.


Flor de la papa.
Los europeos las encontraron sabrosas y trataban de hacerse con grandes cantidades como provisiones para sus viajes de vuelta. Al volver a su origen, al principio se la consideró una rareza botánica, que los clérigos y los poderosos cultivaban en macetas, pero eran demasiado preciosas como para destinarlas a la alimentación. El consumo de los frutos de la planta (no de su raíz) terminaba a menudo en un dolor de barriga o incluso el envenenamiento, lo que favoreció que florecieran los prejucios contra esta planta ultramarina.
Hay muchas anécdotas y relatos contradictorios acerca de cómo la patata llegó a los huertos de Europa. Lo único seguro es que se difundió por el continente fundamentalmente a través de dos vías: una vía de entrada empezaba en Irlanda, Inglaterra y los Países Bajos y otra en Portugal, España, Francia e Italia. Los registros de la época son, desgraciadamente, insuficientes a la hora, pues los cronistas de la época confundían a menudo el ñame, el tupinambo, la batata y la mandioca. Estos productos tienen algunas similitudes de forma, pero biológicamente son muy diferentes.

[editar] Introducción de la papa en Europa


El rey Federico II examinando un cultivo de papas.
Pasaron varias generaciones hasta que esta rareza botánica se convirtió en una fuente de alimento fundamental del pueblo europeo. Muchos prejuicios y tradiciones se interponían en su camino. Además se daba el problema de que las papas silvestres necesitaban un tiempo de oscuridad suficiente. En las condiciones europeas con días más largos en verano, la planta generaba tubérculos más pequeños que en la zona de la que la papa es originaria, más ecuatorial. Este problema tuvo primero que identificarse, y después hubo que adaptar las condiciones de cultivo para resolverlo.
En Irlanda ya se cultivaban sin embargo patatas a principios del siglo XVII, pues parecía ser el cultivo ideal para una isla afectada por la pobreza. Su cultivo y cosecha se realizaba sin herramientas especiales. Los animales salvajes y el ganado no causaban ningún daño a la planta, que además se podía cultivar en suelos pedregosos y laderas de colina empinadas. La mayor ventaja era que se obtenía un 150% del rendimiento por hectárea de los cultivos de cereales. Por último, la preparación de la papa era mucho más sencilla que la de los cereales: las papas no tenían que trillarse, molerse, ni era necesario cocerlas, cosa que sí hacía falta para hacer pan. Irlanda era por entonces una colonia inglesa que debía exportar a la metrópoli ganado y cereal. En estas condiciones, las papas constituían a menudo la única fuente de alimento de los agricultores. La isla de Irlanda estaba tan alejada y aislada de Europa que transcurriría un siglo hasta que los señores y los reyes de Europa trasladaron la rareza botánica de los jardines a los huertos.
La primera vez que se cultivó la papa en Alemania fue en 1647 en Pilgramsreuth, junto a Rehau, gobernado por la Dinastía Hohenzollern, y en 1649 en el Listgarten de Berlín. El Lustgarten se encontraba bajo la dirección del alto jardinero de Federico Guillermo I de Brandeburgo, Michael Hanff junto al alto botánico Johann Sigismund Elsholtz hasta que la Guerra de los Treinta años desoló los jardines. Elsholtz llamó en su obra Flora marchica, a la papa, que todavía estaba considerada únicamente una planta decorativa, «Holländische Tartuffeln» (trufa holandesa).
En Prusia, Federico II el Grande trató por todos los medios de que se cultivase extensivamente la papa. Su propaganda para la plantación de la papa es menos conocida que sus acciones bélicas, pero en ambas el ejército prusiano desempeñó un importante papel. Se dice que plantó los primeros patatales de Berlín e hizo que los soldados los cuidasen. Entonces, los campesinos, como quería el rey, robaron y probaron esta «manzana de tierra» y más tarde la cultivaron ellos mismos. Es seguro que Federico II ayudó a la aceptación de la papa con un mandato, pues el 24 de marzo de 1756 publicó una circular que ordenaba el cultivo de la patata.
También en Suiza se introdujo primero la papa como planta decorativa exótica. Cien años más tarde, a principios del siglo XVIII, se empezó a cultivar como alimento. Las condiciones de cultivo eran similares a las de Perú. La papa no se cultivó sin embargo hasta alturas de cuatro mil metros, como en el Perú, sino hasta alturas de dos mil metros, más allá del fin de los bosques. Las patatas se convirtieron rápidamente en un alimento popular, lo que dio lugar, entre otras formas de preparación, al Rösti, originario de la zona germánica.

[editar] Industrialización

A partir del inicio de la Revolución industrial en Inglaterra y más tarde en la Europa Continental, la alimentación de la creciente tasa de población urbana pasó a ser una cuestión capital. En cambio, la población rural basaba la mayor parte de su alimentación en lo que ellos mismos producían. Los habitantes del campo tenían al menos un pequeño huerto en el que cultivaban sus propias verduras y así se evitaban comprarlas. Para los habitantes de las ciudades las frutas y las verduras eran prácticamente inasequibles. Las papas les proporcionaban, además de las calorías necesarias, oligoelementos y vitaminas, que ningún otro alimento a su alcance les podían proporcionar.

[editar] Presente y futuro


Vincent van Gogh: Cesto con papas (1885).
La edad dorada de la cultura del cultivo de la papa en Europa fue el siglo XIX. De todas formas la papa es el único producto vegetal de producción masiva de los mercados agrarios de la Unión Europea para el que no hay ninguna Organización Común de Mercado. La comida rápida y la precocinada hacen uso frecuente de las papas, incluso a pesar de que hay otros productos más baratos en el mercado global. La papa es necesaria también para producir alimentos para ganado. En muchos países del mundo afectados por el hambre, la papa podría ayudar a solucionar parte del del problema, aunque no se trate de una panacea.

papa duquesa

Pelar y cocer las papas en agua con sal. Cuando estén blandas, pasarlas por un prensa-puré, agregar la mantequilla, la crema de leche, los huevos batidos, la sal y la pimienta. Mezclar correctamente hasta que se incorporen todos los ingredientes.
Engrasar una lata de horneo. Introducir el puré en una manga con boquilla y colocar sobre la lata porciones pequeñas de puré.
Llevar al horno a 350º hasta que doren.

papa darphin

4 papas medianas, aceite o manteca clarificada.
Preparación:
Pelar las papas y colocarlas en agua fría. Poner a calentar una sartén de fondo pesado de 25 cm de diámetro a fuego medio o lento.
Rallar las papas a lo largo muy finas. Hacerlo lo más rápido posible para evitar que las papas pierdan color.
Añadir 2 cucharadas de aceite o manteca

clarificada a una sartén. Condimentar la papa rallada con sal y pimienta y eliminar cualquier exceso de agua. Colocar la papa rallada en la sartén y aplastarlas ligeramente con el dorso de una cuchara o espátula, reducir el fuego a lento y dejarlas lentamente, sacudiendo con energía la sartén para evitar que se pegue. Si la papa se pegase, añadir un poco mas de aceite alrededor de los bordes y agitar de nuevo la sartén una o dos veces. Cuando los bordes comiencen a tomar color, darle la vuelta (es como una tortilla) ayudándose de dos espátulas y volver a aplastarlo para igualar los bordes y volverla a sacudir; dejarla en el fuego hasta que la tortilla quede dorada por la parte inferior. Retirarla de la sartén y dejarla escurrir en papel de cocina antes de servir

papa macaire

Papas  1 kg  Lavadas con piel
mantequilla 100 gr
Sal
Pimienta
Papel aluminio
Preparación:
Condimentar las papas ( sin pelar) con sal y asar al horno por 25 minutos.
2. Una vez cocida pelar y moler con la ayuda de un tenedor, condimentar y
agregar la mantequilla y formar una masa homogénea. (La cantidad de
mantequilla es el equivalente al 10% en relación al peso de la papa cocida y
molida).Luego formar un cilindro con la ayuda del papel aluminio y refrigerar.
Sacar del refrigerador y cortar en rondelle, pasar por harina, marcar las caras
en forma cruzada con un tenedor y dorar en plancha, sartén o al horno

papa pera o william's

Receta papa pera

1 kilo de puré de papa
4 huevos
¼ pan molido
Sal, pimienta, granulado pollo
Agua

Agregar el agua al puré de papa el huevo y mezclar hasta obtener una mezcla uniforme agregar el pan molido y sazonar cuando la mezcla este compacta formar las peritas empanizar y freír poner una hojita de apio para decorar.

domingo, 23 de enero de 2011

huevos en carroza

Lo único complicado de esta receta es escalfar bien los huevos. Sin embargo, merece la pena aprender porque son muy socorridos y se pueden utilizar con muchas variaciones.



Ingredientes

- 4 rebanadas de pan de molde
- 4 lonchas de queso de sandwich
- 250 gramos de salsa de tomate
- 1 cucharada de queso rallado

Para los huevos escalfados

- 4 huevos muy fríos
- 3/4 litro de agua
- 1/4 litro de vinagre
- 1 ramita de estragón (optativo)

Modo de hacerlo

Colocar una loncha de queso sobre cada rebanada de pan de molde.

Echar el agua, el vinagre y una ramita de estragón en una olla y calentar hasta que comience a hervir.

Cascar los huevos con cuidado y echarlos cada uno en un cuenquito o en un cazo grande de sopa. Deslizarlos uno tras otro en el agua con vinagre y dejarlos durante cuatro o cinco minutos.

Sacar los huevos del agua con una espumadera y colocarlos sobre el queso.

Cubrir con salsa de tomate y espolvorear con queso rallado.

Meter un momento al horno precalentado para que se derrita el queso y servir calientes.

.huevos marmolados

Para dar a los huevos un aspecto marmolado y muy curioso se cuecen durante 6 minutos en agua hirviendo con sal, luego se sacan, se dan unos golpes a la cáscara para agrietarla un poco y se ponen de nuevo en la cacerola a la que habremos añadido soya. Dejamos 6 minutos mas y sacamos.